Situación de la salud en Colombia

EL PROBLEMA
Pedro Lain Entralgo dice: “A través de la historia, han existido 2 utopías que han pretendido quitar la relación intima entre el médico y el enfermo, su carácter inmediato: La magia y la tecnología, La mentalidad mágica, lleva en su seno, la pretensión  utópica de sanar al enfermo sin contacto directo con él y la mentalidad técnica a su vez, ha soñado la utopía de un diagnostico logrado mediante signos puramente objetivos y un tratamiento limitado a la fiel ejecución de algunas prescripciones previamente escritas. Ambas aspiran a separar físicamente al médico del enfermo, o cuando menos a demostrar que el encuentro personal de uno y otro no es condición necesaria para el recto ejercicio de la medicina”. 
Laín Entralgo no pudo imaginar que hay otras formas, incluso mas aberrantes de interferir en el acto médico, como sucede con la ley 100 que es la que rige la salud en Colombia desde hace 15 años, en dicha ley, el estado le pasa el manejo de la Salud a particulares y cualquier persona o entidad con suficiente capital, establece una EPS para prestar el servicio y lucrarse de él. El acto médico se convierte en un bien comercial, los nombres cambian, el médico se llama IPS o prestatario y el enfermo se llama usuario o cliente, los directores de departamento se llaman gerentes y el objetivo de la consulta no es solucionar su problema, sino que salgan satisfechos, hay indicadores de satisfacción, en los que importa es gastar un tiempo previamente definido y proporcionar unos medicamentos o solicitar unos exámenes previamente establecidos. Lo que no está establecido se considera fuera del contrato comercial y por ello no se da, independiente que ello le cueste la vida o no solucione su enfermedad. Si el usuario no está de acuerdo, establece un juicio rápido llamado tutela y un juez (que con frecuencia, no tiene idea de medicina) decide si la EPS le debe proporcionar lo que el usuario está solicitando, esto ha permitido decisiones absurdas, obligando a las EPS a cubrir gastos de productos que no tienen relación siquiera con la medicina. Con mas de 80.000 tutelas al año y decisiones absurdas en varias de ellas.

 Con bastante más de 100 reformas a la ley en los 3 primeros años, ésta ha demostrado que no es práctica. Se mantiene por el “slogan” con que se publicitó: Salud para el pueblo. En los informes se pasan estadísticas en las que se dice que el cubrimiento es absoluto, sin embargo el hecho que todas las personas estén inscritas, no quiere decir que están verdaderamente cubiertas en Salud. La parte asistencial es a la que mas se ha dedicado y en forma deficiente, pues la oportunidad de consulta, generalmente se difiere, en algunos casos hasta por varios meses, con el perjuicio que supone la demora en enfermedades tan comunes como hipertensión arterial, diabetes, enfermedades respiratorias, cáncer que requieren un diagnóstico pronto para iniciar el tratamiento y evitar las complicaciones que supone el progreso de la enfermedad. Los programas de prevención no se han hecho particularmente en las enfermedades que acabé de mencionar, aumentando el número de casos y en enfermedades trasmisibles como Chagas, malaria, Leishmaniasis, hepatitis no tienen el cubrimiento adecuado.

 Los medicamentos genéricos no tienen la garantía de calidad necesaria, no están sustentados por estudios de bioequivalencia en una gran mayoría, El número de Laboratorios de genéricos es muy alto, con el consecuente deterioro en la calidad. Los hospitales y las EPS se escudan en esta situación comprando la medicación mas barata que con frecuencia es la más deficiente.

 Hay incongruencia en los datos financieros, por ejemplo, a finales de año se informó  de al menos una EPS que  tuvo utilidades muy altas y ahora informan  que la mayoría de las EPS están quebradas.

Para completar el cuadro. Los magistrados han decidido legislar sobre la vida y la muerte de las personas, al expedir leyes que autorizan la eutanasia y el aborto. Las leyes no necesariamente son inadecuadas pero sí la forma de ejecutarlas. Un juez toma la decisión y envía el mandato al centro respectivo para que se cumpla. No tienen en cuenta que hay médicos que tienen objeción de conciencia para realizarlos.

Con la disculpa que el FOSYGA no ha podido pagar los servicios de salud, el gobierno hace 2 años decretó la situación de emergencia, dictando resoluciones en las que condena a las personas con enfermedades graves y sin dinero prácticamente a morirse y castiga la acción del médico, si no se somete a los lineamientos, al no poder solicitar medicamentos o procedimientos que no estén en una lista dada. Los pacientes pierden por decreto, el derecho a ser racionalmente tratados, al prevalecer las normas comerciales sobre los conocimientos científicos. Pues quien dictamina si la decisión médica es adecuada, es un auditor de la empresa que no necesariamente es médico.

 QUE HACER?

Expuestos algunos problemas, es probable que se encuentren buenas soluciones, por mi parte propongo algunas. Indudablemente, es una ilusión pensar que la ley 100 va a ser eliminada, tiene la ventaja que tiene identificadas a la mayoría de las personas en sus diferentes modalidades. El cubrimiento, particularmente con el sistema subsidiado, se ha ampliado y la mayoría de los problemas están en el sistema contributivo. Se deben realizar reformas sustanciales. Es importante buscar mayor participación del gremio médico. Crear comités médicos que analicen las tutelas, las medicaciones y los procedimientos no POS y decidan que es lo mas adecuado. No podemos permitir que el cuidado de la salud se salga nuestras manos.

Si el INVIMA está amarrado por intereses personales, se puede buscar una entidad Internacional que logre supervisar sobre los medicamentos e insumos, para que se pueda tratar racionalmente y con calidad a los pacientes.

Para las decisiones sobre eutanasia y aborto debe nombrarse igualmente un comité que decida sobre ello y si la decisión es ejecutarla, debe haber grupos de médicos entrenados para ello y que no tengan objeciones de conciencia al respecto.

Con respecto al FOSYGA, ¿Qué ha pasado con los ingresos que recibe? Se sabe que le ingresa una buena cantidad de recursos, o si es cierto que sus ingresos han disminuido mucho, tenemos el derecho de que se nos presente un balance de que pasó con estos fondos, porque no ha pagado a las EPS como les corresponde.

 CONCLUSIÓN 
Creo que en parte la situación que se está presentando es culpa nuestra, porque nunca hemos podido actuar como gremio. Renegamos de la ley 100, sus reformas y sus decretos que cada vez nos está golpeando más, pero no hacemos nada efectivo, Si alguna vez podemos actuar como una unidad, lograremos que se nos respete y además estaremos haciendo algo por el bienestar de nuestros enfermos.

Como hermanos masones debemos buscar que el derecho a la salud, sea restablecido como tal, que las personas con menores recursos tengan acceso a la medicina

 JOSE MIGUEL PARRA  CASTAÑEDA      MD

Medicina Interna, Cardiologia,Hospital San José, U. del Rosario, Fundación Cardio Infantil, Cuidado Intensivo, Hospital Henry Mondor, Paris

 

Pedro Laín Entralgo, médico y humanista

 

 

 

 

 

Imagen de:
http://www.scielo.cl/scielo.php?pid=S0034-98872002000100015&script=sci_arttext 

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